La historia detrás del poder. Las ideas detrás de la política
 

El populismo en el México moderno: Teoría y realidad de un modelo de poder

En las últimas décadas, México se ha convertido en un caso relevante para estudiar el populismo contemporáneo. La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018, la consolidación de Morena y la continuidad de la Cuarta Transformación bajo Claudia Sheinbaum presentan varios rasgos que distintas corrientes de la ciencia política asocian con el fenómeno populista.

Para entender el México de hoy sin apasionamientos ni adjetivos descalificativos, resulta fundamental analizar cómo las teorías de los grandes pensadores de la política se aplican de forma concreta a la realidad mexicana moderna.

1. La división moral: «El pueblo bueno» contra «La mafia del poder»

El politólogo holandés Cas Mudde sostiene que el populismo se basa en una división moral e irreconciliable de la sociedad entre dos grupos: una masa virtuosa y una élite corrupta.

En el caso mexicano, este enfoque ayuda a interpretar una parte importante del lenguaje político utilizado por López Obrador y por el movimiento de la Cuarta Transformación:

  • El Pueblo Bueno y Sabio: En la narrativa oficial, «el pueblo» no es un conjunto heterogéneo de ciudadanos con ideas diversas, sino una comunidad trabajadora, honesta y víctima de décadas de despojo. Como advierte el teórico Jan-Werner Müller, el discurso populista asume que solo este grupo posee la verdadera legitimidad moral para decidir el rumbo del país.
  • La Mafia del Poder / Los Conservadores: Frente al pueblo se coloca a una élite calificada como «los conservadores», «los fifís», la «minoría rapaz» o «la mafia del poder». Este grupo abarca a los partidos de oposición tradicionales (PRI, PAN, PRD), a grandes empresarios, intelectuales y medios de comunicación críticos.

Esta división simplifica los problemas complejos del país (seguridad, economía, salud) a un conflicto de moralidad: quienes apoyan al proyecto representan la honestización de la patria, mientras que quienes lo critican son acusados de querer mantener privilegios del pasado.

2. La articulación del descontento: La mirada de Ernesto Laclau

¿Por qué millones de mexicanos votaron masivamente por este proyecto en 2018 y mantuvieron su respaldo en las elecciones posteriores?

El filósofo argentino Ernesto Laclau, en su obra La razón populista, explica que el populismo surge cuando el sistema político tradicional ignora durante años una serie de demandas sociales no resueltas.

En México, los gobiernos encabezados sucesivamente por el PRI y el PAN entre 1988 y 2018 acumularon distintas fuentes de descontento social:

  • Scandales profundos de corrupción pública y opacidad.
  • La violencia desbordada tras la estrategia de seguridad iniciada en 2006.
  • Una alta desigualdad económica y millones de personas estancadas en la pobreza laboral durante el periodo neoliberal.

Laclau planteaba que un liderazgo populista puede articular demandas dispersas —el reclamo campesino, la indignación ante la corrupción o la frustración laboral— dentro de una identidad colectiva. Morena sintetizó buena parte de ese malestar mediante consignas como «Por el bien de todos, primero los pobres». Los programas sociales con transferencias directas, incluida la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, reforzaron un vínculo material y simbólico duradero con amplios sectores populares.

3. Las herramientas del poder en el México contemporáneo

El funcionamiento diario del modelo político mexicano moderno refleja con precisión los mecanismos descritos por la ciencia política clásica y moderna:

La comunicación directa sin intermediarios

Pierre Rosanvallon ha estudiado cómo los liderazgos populistas buscan reducir las mediaciones entre gobernantes y ciudadanía. En México, López Obrador institucionalizó las conferencias matutinas desde Palacio Nacional como instrumento central de comunicación política. Claudia Sheinbaum continuó esa práctica desde 2024 bajo el nombre de «Mañanera del Pueblo», aunque con un estilo propio.

A través de este ejercicio, el Ejecutivo nacional impone diariamente la agenda pública, responde directamente a sus simpatizantes y desacredita a los medios de comunicación tradicionales, acusándolos de responder a intereses de la élite.

La confrontación con las instituciones y contrapesos

Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, en Cómo mueren las democracias, analizan cómo dirigentes elegidos con tendencias autoritarias pueden debilitar gradualmente tribunales, organismos de control y reglas democráticas. Su argumento no implica que todo liderazgo populista siga necesariamente el mismo camino, pero ofrece criterios para examinar conflictos entre mayorías gubernamentales y contrapesos institucionales.

En el México moderno, este fenómeno se ha observado en las constantes tensiones entre el gobierno y organismos como:

  • El Instituto Nacional Electoral (INE): Se le ha señalado de costoso y parcial ante la voluntad popular.
  • El Instituto Nacional de Transparencia (INAI): Acusado de ser una burocracia inútil que no evitó la corrupción del pasado.
  • La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN): Cuestionada al invalidar reformas legislativas del Ejecutivo, derivando en la propuesta e impulso de reformas estructurales para que los jueces y magistrados sean electos por voto popular.

Desde la lógica populista, si estas instituciones frenan las decisiones del presidente o de la mayoría parlamentaria, están frenando la «voluntad del pueblo».

4. ¿Por qué el modelo sigue teniendo tanto éxito en México?

El populismo mexicano no se sostiene únicamente por el carisma de sus líderes o por la estrategia mediática; se sostiene porque ofrece respuestas simbólicas y materiales que los gobiernos anteriores no dieron.

  • Dignificación simbólica: Sectores de la población que durante décadas se sintieron invisibles para la política tecnocrática encontraron en el discurso oficial un reconocimiento de su valor e identidad.
  • Redistribución del gasto público: El presupuesto estatal se reorientó prioritariamente hacia transferencias directas de dinero, lo que impactó de manera inmediata en el ingreso de los hogares más vulnerables.
  • Colapso de la oposición: Los partidos tradicionales no han logrado reconstruir su credibilidad ni presentar una alternativa conceptual clara frente al relato de la Cuarta Transformación, manteniéndose a la defensiva.

Un balance desde la ciencia política

El caso mexicano permite observar la naturaleza ambivalente que distintos autores atribuyen al populismo:

Por un lado, ha funcionado como un mecanismo de inclusión democrática que colocó las necesidades de los más pobres en el centro del debate nacional y politizó a millones de ciudadanos que antes se sentían ajenos a las decisiones del país.

Por otro lado, el modelo plantea desafíos para la democracia liberal e institucional: la polarización política, las presiones sobre los contrapesos constitucionales y la concentración de decisiones en el Ejecutivo y en un partido actualmente dominante.

El populismo en México no es una anomalía pasajera, sino la reconfiguración profunda del sistema político nacional como respuesta a las fallas del pasado.

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Abogado y director de El Vlog. Autor de Antropología Política, espacio dedicado al análisis del poder, la historia política y las ideas que han construido México.

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