La historia detrás del poder. Las ideas detrás de la política
Andrés Manuel López Obrador ante un podio, rodeado de referencias visuales a la historia política de México en una composición editorial.

Relato político y verdad: el caso López Obrador

Existen políticos que intentan convencernos de una idea. Otros logran algo más profundo: darnos el marco con el que vamos a mirar casi todo lo demás.

De esos políticos es Andrés Manuel López Obrador. Es muy interesante observar cómo construyó un relato capaz de ordenar el pasado, identificar culpables y ofrecer una explicación sencilla para problemas que, en realidad, son bastante más complicados.

Durante años repitió una idea con enorme disciplina: México había vivido un “periodo neoliberal” marcado por la corrupción, el saqueo y los privilegios. En una conferencia de octubre de 2023 lo resumió con palabras muy claras: “corrupción, pillaje, saqueo, robo”. En otras ocasiones llegó a sostener que esos 36 años habían significado un saqueo mayor que el de otros periodos de la historia mexicana.

Es una afirmación política muy poderosa porque no se limita a criticar políticas públicas concretas, construye una época moral. De un lado queda un pasado corrompido. Del otro, un movimiento que se presenta como ruptura con ese pasado y ofrece una nueva moral polítcia.

Una cosa es persuadir y otra convertir una interpretación en verdad total

Todo político selecciona hechos. Sería ingenuo exigirle a un discurso de plaza pública la complejidad de un seminario universitario. También sería absurdo negar que entre los años ochenta y 2018 hubo privatizaciones controvertidas, crisis económicas, escándalos de corrupción, desigualdad y decisiones que dejaron costos sociales importantes.

El problema empieza cuando una interpretación parcial pretende explicar la situación completa.

Ahí aparece una vieja cuestión de la política: la apariencia. Maquiavelo entendió que gobernar no consiste solamente en hacer cosas, sino también en lograr que los demás interpreten esas cosas de determinada manera. La reputación, la imagen del gobernante y la manera de narrar sus actos forman parte del poder.

Ese terreno fue central en la comunicación de López Obrador. Sus mensajes rara vez se limitaron a decir “esta política fue equivocada”. Tendía a construir una frontera moral: pueblo frente a élite, honestidad frente a corrupción, transformación frente a privilegio.

Eso no es una impresión aislada. Un estudio publicado en la Revista Mexicana de Opinión Pública encontró que los mensajes de López Obrador que aludían negativamente a una “élite corrupta” estaban asociados con comentarios más polarizados entre sus seguidores que los mensajes positivos sobre “el pueblo”. Otro trabajo de la misma revista, que analizó publicaciones de varios presidentes latinoamericanos, clasificó una proporción elevada de la comunicación estudiada de López Obrador dentro de categorías de populismo, polarización y contenido engañoso. Es un tema que también ayuda a entender el populismo en el México reciente.

Conviene leer esos estudios con cuidado. Analizan muestras concretas y usan categorías metodológicas propias. No prueban que una persona mienta deliberadamente cada vez que simplifica, exagera o presenta información incorrecta. Y esa distinción importa.

¿Cuándo empieza el engaño?

Considero que hay tres cosas distintas que con frecuencia mezclamos.

Una es equivocarse. Otra es interpretar los hechos desde una posición ideológica. Y una tercera es afirmar algo que se sabe falso con la intención de que otros lo crean.

Las dos primeras son muy normales en política. La tercera es mucho más grave, pero también mucho más difícil de demostrar porque exige conocer la intención del que habla.

Por eso me parece muy interesante estudiar ese mecanismo. Un dirigente no necesita inventar todo para construir una visión distorsionada. Puede partir de hechos reales, escoger sólo los que fortalecen su historia, repetirlos durante años, exagerar algunas conclusiones y omitir aquello que estorba.

Con el tiempo, la fuerza del relato puede superar a la fuerza de cada dato.

Cuando eso ocurre, una nueva información ya no se juzga por sí misma. Se acomoda dentro de una historia conocida: si confirma el relato, parece evidente; si lo contradice, puede ser descartada como parte de la conspiración de los adversarios.

La sinceridad también puede ser una herramienta política

Hay otro elemento que ayuda a explicar por qué ciertos líderes resultan tan persuasivos: parecen creer profundamente lo que dicen.

No estoy afirmando que esa sinceridad sea falsa. Precisamente ése es el punto. Ese político puede estar convencido de su interpretación y, al mismo tiempo, comunicar datos equivocados, exagerados o difíciles de sostener. Para el público, la seguridad con la que el mensajero expone puede confundirse con la solidez argumentativa del mensaje.

La repetición, la sencillez y la claridad moral fueron rasgos constantes de la comunicación de Andrés Manuel López Obrador. Es importante advertir el contraste entre ese relato sencillo y las respuestas a ese relato que, muchas veces, se presentaban como cifras, tecnicismos o desmentidos con videos o pruebas documentales. Cuando llegaban, el relato ya estaba instalado.

Lo preocupante no es un solo político

Sería cómodo pensar que este fenómeno pertenece a una persona o a un partido. No es así. La tentación de reducir la historia a héroes y villanos existe en todas las corrientes políticas.

El verdadero riesgo aparece cuando dejamos de preguntar si una afirmación es correcta y empezamos a preguntar únicamente quién la dijo. Y pretender avalarla o descalificarla tan sólo por el mensajero y no por la fuerza de los argumentos, dentro de la cual pueda vislumbrarse la verdad o la realidad.

En ese momento ya no estamos defendiendo una idea. Estamos defendiendo una identidad.

Y quizá ésa sea una de las formas más eficaces del poder político: conseguir que millones de personas no sólo escuchen un relato, sino que terminen habitándolo.

Fuentes y lecturas

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Abogado, director de El Vlog y autor de Antropología Política. Escribe sobre historia de México, teoría política, instituciones, poder y cultura política.

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